Daddy Yankee y el triunfalismo evangélico
Según el Diccionario de la lengua española, Triunfalismo significa: Actitud real o supuesta de seguridad en sí mismo y superioridad, respecto a los demás, fundada en la propia valía. Optimismo exagerado procedente del triunfalismo.
Muchos de los evangélicos somos triunfalistas. Celebramos exageradamente las victorias que el evangelio obtiene contra el sistema del mundo. Especialmente con personas conocidas, como artistas musicales, actores y otras celebridades.
En el 2023, Ramón Luis Ayala Rodríguez mejor conocido como Daddy Yankee (DY), artista de reggaeton, anunció públicamente su fe en Jesús y su retiro de la música no cristiana; aunque se dice que su conversión inició en 2016. Ese anuncio fue un grito de victoria para muchos evangélicos seguidores o conocedores de DY y una sorpresa para miles de sus fieles seguidores. Los evangélicos hicieron memoria de la canción donde Redimi2 ora por la conversión de DY y muchos artistas más, retomando la conversación sobre lo importante que es para el evangelicalismo que una persona famosa haga pública su fe en Jesús.
Con la alegría de muchos, vino también el escepticismo de otros, que cuestionaron la firmeza de la conversión de DY, a raíz del fanatismo de algunos evangélicos al darle a DY una plataforma inmediata para compartir su testimonio.
¿Es correcto poner en la plataforma evangélica a un famoso por el simple hecho de serlo?
Nadie puede juzgar las motivaciones, sino solo Dios. Por lo que no puedo responder si es correcto o no darle una plataforma evangélica a un famoso recién convertido.
Sin embargo, Santiago dice que “Si atienden bien al que lleva ropa elegante y le dicen: «Siéntese usted aquí, en este lugar cómodo»… ¿acaso no hacen discriminación entre ustedes, juzgando con malas intenciones?” Este pasaje nos invita a juzgar las intenciones de por qué darle espacio a alguien famoso, ya sea artista, político u otro.
Nuevamente, creo que le triunfalismo evangélico hace acepción de personas y valora más la conversión de un famoso, en este caso DY, que la de una persona común. Consideramos que es más valioso traer a nuestra plataforma a este personaje que todos conocen para que comparta su testimonio. Y de eso, debemos tener cuidado.
¿Cuánto tiempo es el indicado para que un famoso ocupe una plataforma evangélica?
Nuevamente, el crecimiento lo da Dios. Y sí, hay frutos de arrepentimiento que dan evidencia de una nueva vida, pero los frutos no son para que todos los juzguen. Por lo tanto, lo que yo considero un fruto agradable, puede que no sea para otras personas. Así que, el tiempo para que un nuevo convertido tome una plataforma dependerá de su madurez espiritual.
1 Timoteo 3:6 dice que los que anhelen un puesto de liderazgo (obispado) no deben ser recién convertidos. Pero entre liderar una congregación y subirse a una plataforma a predicar y compartir su testimonio hay una gran diferencia. Creo que no se le puede aplicar este pasaje a personas famosas recién convertidas.
El tiempo de subir deberá, en tal caso, ser dictado por la misma persona.
¿Qué hacer cuando el famoso hace cosas que no nos parecen correctas?
En noviembre del 2025, DY lanzó una canción, Sesión 0/66, en colaboración con el artista Bizzarap, siendo la primera colaboración musical con un artista no cristiano.
Esto desató una serie de comentarios y reacciones tanto positivas como negativas.
Algunos evangélicos triunfalistas vieron como su héroe más reciente, pareciera que regresaba a sus viejas andadas. Los que desde un inicio dudaron de su conversión, confirmaron su predicción, y otros justificaron la acción, interpretando parte de la letra como mensajes que hacen alusión a Dios.
La letra de la canción no dice groserías, algo que agrada a los evangélicos, pero tampoco habla ni tiene la palabra “Dios”, algo que enfada a los escépticos; simplemente es una canción.
¿Descalifican estas acciones a este personaje para subirse a una plataforma evangélica?
Y, por último, quiero dejar esta pregunta:
¿Es correcto que los evangélicos usemos la popularidad de alguien para un beneficio propio?
Se convierte un famoso y “hay que traerlo”. Los mismos evangélicos usamos la imagen de los famosos para nuestro beneficio. Mientras no hicieron pública su fe, no nos servían; ahora que ya dijeron que creen en Jesús, nuestras puertas se abren de par en par. Claro, mientras no hagan o digan cosas que con las que no estamos de acuerdo.
El tema de los artistas famosos que hacen pública su fe es extenso, si se analiza con detalle. Hay quienes quieren que estos personajes ahora solo hagan música que llene sus expectativas; hay otros que ya eran seguidores de ellos y esto no les afecta.
¿Tú qué piensas?
Por cierto, ¿ya leíste el artículo que escribí sobre El monopolio del Worship y el Urbano en la música cristiana?


