Unos son de Pablo y otros de Apolos
Los evangélicos somos viscerales, es decir, nos dejamos llevar por las emociones fácilmente. Quizás es parte del ser humano ser así.
No sé si es mi algoritmo o qué, pero siento que, de un par de años para acá, el tema de la defensa por la sana doctrina se ha vuelto más intensa. Veo videos y publicaciones donde, regularmente la “defensa” se centra en una “corrección” a alguien que dijo algo en su prédica, o en su canción o en una publicación. Y a veces pienso, ¿será que en verdad la doctrina haya que defenderla?
Y como en toda lucha, hay héroes y villanos. Dependiendo de qué lado estés, así es tu equipo. Hay quienes defienden a Gebel y otros a Núñez. Unos atacan a Luna y otros a Washer, en fin, unos son de Pablo y otros de Apolos.
Hace poco mi algoritmo me trajo una publicación del pastor Miguel Núñez. La busqué personalmente para no depender de otras publicaciones, y al día de publicar este artículo, sigue vigente: https://x.com/pastormnunez/status/1995607734692217320?s=46&t=T1hX4geoQOtiY9Z0M__bSw
Este artículo no pretende defender o criticar lo que dice el pastor, sino hacer énfasis en la reacción de algunos, y más que todo, algo que llamó mi atención: la justificación de nuestros héroes.
La primera vez que supe de esto fue por la publicación de Will Graham (https://www.facebook.com/share/p/1ACLarLCFT/) y de allí en adelante una serie de publicaciones de distintos orígenes, atacando o justificando la publicación.
Pero lo que llamó mi atención en los que defendían al pastor, es que usaban una frase que en resumidas cuentas era “lo que quiso decir”. Esta manera de defender una postura es muy arriesgada.
Primero, porque a no ser por el autor, no hay manera de saber qué quiso decir. Me suena a otra frase que otro grupo usa: “en el original dice o significa”.
Segundo, defender a uno de los nuestros cuando él mismo se ha metido en un asunto complejo muestra la parcialidad que tenemos. Hay quienes critican frases y letras de canciones, o extractos de prédicas, pero cuando el de su equipo hace lo mismo, merece una explicación y el beneficio de la duda.
Tercero, como dije en un artículo sobre el triunfalismo evangélico, celebramos victorias anticipadas y desechamos a los colegas caídos. Se me hace que mucha de nuestra fe descansa no solo en el evangelio de Jesús, sino en la enseñanza de personas que nos antecedieron, y si ellas fallan, nuestra fe se tambalea.
A veces pienso que el escudo de la fe lo usamos para defendernos y atacar a los nuestros. En una ocasión escribí “¿Será que, si no podemos hablar directamente con quien consideramos errar en la Escritura, quizás no es voluntad de Dios que lo hagamos?” Creo fuertemente que la crítica debe ser de frente, a la persona directamente y no a través de una red social.
Bien dijo Jesús, “Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede mantenerse en pie. Y si una familia está dividida contra sí misma, esa familia no puede mantenerse en pie.”
¿Tu qué piensas?



